Recibo muchos correos sobre cuestiones precisas de temas abordados en el blog. Los agradezco mucho y le invito a dejar aquí también comentarios de manera que no sea sólo un diálogo entre dos sino que los demás visitantes puedan intervenir y dar criterios. Igual seguiré contestando los correos de manera personal.
Desde España me solicitan aclaraciones para ciertas dudas sobre la música que se emplea como cortinas y fondos. Un tema que ya traté aquí en el blog pero vale ampliar:
En los trabajos periodísticos la música tiene como fin despertar emociones y crear imágenes.
Complementa la idea ya sea para fortalecerla o lograr un efecto determinado como ironizar.
Sólo se emplean fragmentos, nunca un número completo: pueden ser determinados acordes o un fragmento más largo depende de la intención. Sin embargo se aconseja que nunca sea mayor a los 30 segundos para que no se pierda el ritmo
No se debe hablar sobre una música cantada porque las voces se confunden y no se entiende el texto. Hay que llevarse la música en la primera silaba que vayas a decir o bajarla que apenas se escuche. Lo mismo sucede si un instrumento musical hace de solista. Compiten entonces el instrumento y tu voz.
Hay que estar muy pendiente del novel de la música porque suele suceder que los operadores de audio gustan dejarla más alta de lo aconsejable y sóo se consigue un ruido de música y voz.
La música es un gran aliado para el radioperiodista.
Sirve para identificar una sección determinada dentro de una revista informativa o noticiero. Tal y como aparece al inicio y al final de un programa determinado, se emplea para identificar determinada sección ya sea de deportes, economía, cultura o cualquier otro tema y la diferencia del resto de los temas del espacio.
Además de esa función identificativa o sintonía como también se le denomina está su empleo como:
Cortina: Cuando es fragmento no mayor de 15 segundos de duración que diferencia contenidos.
Ráfaga: Al igual que la cortina separa contenidos. No debe tener más de 5 segundos y es ideal para hacer una transición entre una noticia y otra en un mismo boletín informativo.
Golpe musical: Es muy corto de apenas 2 segundos. Ideal para lograr un efecto que rompa con el plano sonoro. Se emplea mucho en la realización de spot, en la publicidad y también algunos boletines de noticia lo utilizan como separador de informaciones.
Otras consideraciones:
-No se si se deben pagar derechos de autor. Cada país y cada emisora tienen normas sobre este empleo. En Cuba se paga derecho de autor a las canciones que íntegramente se incluyen en los programas. No así cuando sólo se emplea un fragmento
- Hay una tendencia en la producción de spot publicitarios de emplear música muy conocida. Para algunos esta es una fórmula válida sin embargo para otros no lo es. Depende de cada realizador. En los trabajos periodísticos se debe tratar a discreción porque suele agobiar al oyente.
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jueves, 21 de abril de 2011
sábado, 22 de enero de 2011
Cuando de décadas y años se trata.
En los últimos días escuché en varias emisoras un error reiterado hasta el cansancio. Se trata de una confusión en los términos años y década. Dos palabras comunes en las informaciones pero mal empleadas.
No se debe emplear en la misma frase los términos año y década.
LOC: En la década de los años veinte…
Lo correcto es decir:
LOC: En la década de MIL 920 …
LOC: En los años VEINTE, del pasado siglo
Otro error común:
LOC: Durante los años ochentas…
LOC: En la década de los años ochentas…
Lo correcto es:
LOC: Durante los años ochenta…
LOC: En la década de los años ochenta…
No se debe emplear en la misma frase los términos año y década.
LOC: En la década de los años veinte…
Lo correcto es decir:
LOC: En la década de MIL 920 …
LOC: En los años VEINTE, del pasado siglo
Otro error común:
LOC: Durante los años ochentas…
LOC: En la década de los años ochentas…
Lo correcto es:
LOC: Durante los años ochenta…
LOC: En la década de los años ochenta…
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Sin palabras rebuscadas.
Por lo general cuando se pone en discusión el tema del lenguaje radial, no pocos colegas se pronuncian por su sencillez pero no descartan palabras y términos de uso poco frecuente en el hablar cotidiano. En ese análisis subrayan que se debe instruir al oyente así como cierto sentido pedagógico que atribuyen a LA Radio. Algunos de estos colegas añaden de manera categórica una frase un tanto esteriotipada: No se debe bajar el nivel cultural sino elevar al oyente a un nivel más alto. Más o menos dicen así.
¿Será que el uso de ciertas palabras eleva el nivel cultural y educan? ¿Es así?
Hay que dejarse de boberías.
El vocabulario rebuscado o de poco uso solo impedirá la comprensión. No elevará ningún nivel cultural ni educacional, sencillamente porque educación y cultura no es emplear palabras “raras”.
El proceso de la enseñanza no se reduce a una palabra dicha en La Radio, dónde ni siquiera se tiene la ocasión de ser escuchada por segunda vez. Lo que si conseguirá es que el oyente no lo entienda y quede con la sensación de que el periodista es un petulante. La noticia es para informar. Ni siquiera otros géneros periodísticos más extensos como el comentario, el reportaje o la crónica tienen como propuestas el ampliar la cultura.
No se puede confundir cultura con información. Una persona informada no significa que sea culta, esa es una de las utopías de la cultura de masas.
¿Será que el uso de ciertas palabras eleva el nivel cultural y educan? ¿Es así?
Hay que dejarse de boberías.
El vocabulario rebuscado o de poco uso solo impedirá la comprensión. No elevará ningún nivel cultural ni educacional, sencillamente porque educación y cultura no es emplear palabras “raras”.
El proceso de la enseñanza no se reduce a una palabra dicha en La Radio, dónde ni siquiera se tiene la ocasión de ser escuchada por segunda vez. Lo que si conseguirá es que el oyente no lo entienda y quede con la sensación de que el periodista es un petulante. La noticia es para informar. Ni siquiera otros géneros periodísticos más extensos como el comentario, el reportaje o la crónica tienen como propuestas el ampliar la cultura.
No se puede confundir cultura con información. Una persona informada no significa que sea culta, esa es una de las utopías de la cultura de masas.
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