En La Radio funcionan códigos que liberan de algunas ataduras ortográficas indispensables pero esa licencia no es absoluta y hay reglas tan indispensables que de violarlas se cometerían horribles disparates.
Hay una ventaja clara: el texto como tal no se publica, se lee.
Así que no llegan al oyente determinados errores ya sean ortográficos o de mecanografía.
Al aire si van las palabras mal pronunciadas por la acentuación, errores garrafales por la mala puntuación o las faltas de concordancia.
Una ventaja clara es la no necesidad de todos los signos de puntuación; algunos, incluso, de ser empleados sólo restarían claridad a la idea que se desea expresar.
Los signos de puntuación marcan la entonación. Imprimen sentimientos o marcan pausas ineludibles, definen frases y párrafos dan estructura y ordenan las ideas.
Es un concepto bien sabido que la entonación es la variación del tono de voz, de la curva melódica que se traza al pronunciar las palabras, las frases y las oraciones, de acuerdo al sentido o la intención con que lo dice.
Tan difícil es para la compresión una información leída de carretilla que cuando se lee con demasiadas pausas o estas se hacen muy largas. No recuerdo en que texto lo leí pero un estudioso del medio sugería que las pausas en las comas y los puntos no puede ser mayor de de uno o dos segundos. De ser mayores entonces, en vez de pausa es lo que en el argot del medio se denomina bache.
EL PUNTO
- El punto y seguido: Obliga a una pausa en la lectura por tanto la entonación concluye en cadencia (↓). Si se viola se puede romper un grupo fónico. Cuando se lee el texto los locutores suelen marcarlo de esta manera ( / ) así resulta más cómodo durante la lectura saber cuando concluye la oración y por tanto cerrar.
- El punto y aparte: Separa los párrafos. Marca una pausa un poco más larga. Una pausa no un bache. Cierra la oración por tanto la entonación en cadencia (↓).
- Punto final: Cierre de la información. Cadencia total en la entonación (↓)
- Punto suspensivo: Son muy útiles cuando se precisa leer un texto y se desea dejar abierta una idea, dejar la conclusión a la imaginación del oyente o para simular que estoy improvisando. La entonación en suspensión (→)
- Punto y coma: Delante de las conjunciones como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente. Marcan una pausa en la lectura.
LA COMA
- Obliga a una pausa más corta que los puntos.
Ejemplo: Argentina, (↓) Brasil, (↓) Francia(↓) y( ↑) Cuba. (↓) Es obligatorio hacer una pequeña pausa entre una y otra palabra.
En La Radio no se deben emplear las oraciones incidentales y cuando se escriben las comas le recordarán que lleva un tono un poco más bajo.
Ej: María, (↓) la esposa de Juan, (↓) se ganó un premio.
Los números son: (→) uno, (↓) dos, (↓) tres, (↓) cuatro,(↓) y ( ↑) cinco. (↓)
EL SIGNO DE INTERROGACION
-No se puede eludir en las interrogantes. Ahora hay una marcada tendencia a sólo escribir el de final de la frase. Una herencia del inglés y de las primeras PC que no tenían el primero de esos signos.
Nunca se escribe punto detrás de los signos de interrogación.
Cuando hay un signo de interrogación la frase concluye en anticadencia ( ↑)
- Si desea ironizar una frase, puede emplear el signo final de interrogación entre paréntesis ( ? ). En La Radio sólo servirá este uso para que usted recuerde el tono que debe dar a la frase.
Una misma oración cambia totalmente solo con la entonación.
Ej: Cumplieron los planes de producción. (↓).
Cumplieron los planes de producción ( ? ) (↑)
Note el cambio de sentido que da la entonación aunque la frase siga siendo la misma.
EL SIGNO DE ADMIRACION O EXCLAMACION
No son muy empleados en los textos radiofónicos.
Igual que el de interrogación cuando se escribe entre paréntesis (¡!) y al final de una frase pone en duda o ironiza.
_ EL PARENTESIS () GUION (—) Y CORCHETES [ ]
Estos signos no se emplean en La Radio. Introducen oraciones subordinadas que entorpecen la oración lineal. Ojo: El guión (—) no debe confundirse con el "guión bajo" ( _ ) especialmente en textos informáticos. Por ejemplo cuando se menciona una dirección electrónica. Se escribiría de la siguiente manera: azulmarsol guión bajo cuba arroba yahoo.com
_ LAS COMILLAS (“ ”)
No es conveniente el uso de citas textuales o palabras determinadas que deban ir entre comilladas para subrayar un valor o significación. Si es necesaria una frase textual entonces utilice otra voz o una ligera resonancia ( RR).
LA BARRA DIAGONAL ( / )
Este signo en la radio es innecesario. Por lo general cuando lo veo en algún guión o boletín de noticias es que el párrafo fue cortado y pegado textualmente de alguna agencia de noticias o de algún sitio web.
Ej: La velocidad promedio es de 160 km/h.
Si lleva al locutor ese texto el debe leer:
LOC: La velocidad promedio es de 160 ka eme barra h.
Lo correcto es escribir:
LOC: La velocidad promedio es de 160 kilómetros por hora.
Siempre se recomienda leer y marcar los textos antes de salir al aire. Según entone dará claridad y comprensión a la idea.
Mostrando entradas con la etiqueta ortografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ortografia. Mostrar todas las entradas
viernes, 7 de enero de 2011
lunes, 3 de enero de 2011
Periodismo radial. Ortografía y puntuación
En los últimos tiempos la ortografía sufre de muchas alteraciones. No sólo por la Real Academia de la Legua, sino por los digamos “catedráticos por defecto” que escriben de tal manera que de pronto no se entiende lo que se quiere decir.
Recientemente vi un letrero en un establecimiento público que decía:
“MALLANA NO HAVRIMOS REJLECE EL BIELNE”
No miento, mis neuronas necesitaron tiempo para entender.
Quien desee que su texto sea comprendido a cabalidad y las ideas lleguen correctamente al oyente o lector, no tiene otra alternativa que cumplir las normas pautadas.
La ortografia es la regla del juego, en lo que al idioma se refiere, que da coherencia al español, sin importar las variaciones que tiene por los hablantes de las diferentes regiones geográficas.
Hablamos una lengua que no es exactamente igual en todos los países. Varia, incluso, por región. Por ejemplo en Santiago de Cuba se habla con un tono que recuerda más a los dominicanos que a los propios cubanos de la región occidental. Hay variaciones en la entonación, en la manera de decir y en el significado de algunas palabras.
Lamentablemente la mayoría de las reglas ortográficas las estudiamos y las aprendemos para algún examen de gramática y luego se olvidan y cuando tenemos una duda en vez de buscar los textos correspondientes preferimos consultar con quienes están cerca.
A muchos la ortografía nos llega por la lectura.Una memoria grafica que incluso, en ocasiones obliga a escribir, o simular que escribimos, para saber con exactitud si una palabra se escribe con una letra u otra.
Cuando se trabaja en la prensa escrita entre lo que se escribe y se publica media un corrector quien enmienda y corrige los disparates aunque, siempre está la posibilidad de algún que otro gazapo impertinente y esporádico.
El problema llega cuando, sin corrector mediante, se escribe en un blog, se dejan mensajes en el Facebook o Twitter, se envían SMS o correos electrónicos, se escriben altas de reuniones, informes de trabajo, cartas de solicitud o recomendación. Entonces las faltas de ortografía suelen campean por su respeto. He recibido tantos textos llenos de faltas de ortografía tan elementales que he podido experimentar los mayores asombros.
No son pocos los periodistas que escriben y no se detienen a revisar. Hay faltas de ortografía por la rapidez con que se escribe en la PC y el exceso de confianza en los subrayados rojos de Microsoft Word aunque es de dominio público que esas correcciones automáticas no son las exactas.Errores que nos acecha.Yo tampoco escapo a ellos.
Un simple mensaje escrito con rapidez puede estigmatizar para siempre y no sólo desde el punto de vista gramatical sino que ese “simple error” deja un espacio a la duda en la consideración y respeto profesional.
No vale como escudo aquel refrán que dice que al mejor de los escribanos se le va un borrón. Hay que evitarlo. Porque lo que sí sucede es que después lo que perdura en la memoria es, justamente, el borrón y no la excelencia del resto del texto.
Recientemente vi un letrero en un establecimiento público que decía:
“MALLANA NO HAVRIMOS REJLECE EL BIELNE”
No miento, mis neuronas necesitaron tiempo para entender.
Quien desee que su texto sea comprendido a cabalidad y las ideas lleguen correctamente al oyente o lector, no tiene otra alternativa que cumplir las normas pautadas.
La ortografia es la regla del juego, en lo que al idioma se refiere, que da coherencia al español, sin importar las variaciones que tiene por los hablantes de las diferentes regiones geográficas.
Hablamos una lengua que no es exactamente igual en todos los países. Varia, incluso, por región. Por ejemplo en Santiago de Cuba se habla con un tono que recuerda más a los dominicanos que a los propios cubanos de la región occidental. Hay variaciones en la entonación, en la manera de decir y en el significado de algunas palabras.
Lamentablemente la mayoría de las reglas ortográficas las estudiamos y las aprendemos para algún examen de gramática y luego se olvidan y cuando tenemos una duda en vez de buscar los textos correspondientes preferimos consultar con quienes están cerca.
A muchos la ortografía nos llega por la lectura.Una memoria grafica que incluso, en ocasiones obliga a escribir, o simular que escribimos, para saber con exactitud si una palabra se escribe con una letra u otra.
Cuando se trabaja en la prensa escrita entre lo que se escribe y se publica media un corrector quien enmienda y corrige los disparates aunque, siempre está la posibilidad de algún que otro gazapo impertinente y esporádico.
El problema llega cuando, sin corrector mediante, se escribe en un blog, se dejan mensajes en el Facebook o Twitter, se envían SMS o correos electrónicos, se escriben altas de reuniones, informes de trabajo, cartas de solicitud o recomendación. Entonces las faltas de ortografía suelen campean por su respeto. He recibido tantos textos llenos de faltas de ortografía tan elementales que he podido experimentar los mayores asombros.
No son pocos los periodistas que escriben y no se detienen a revisar. Hay faltas de ortografía por la rapidez con que se escribe en la PC y el exceso de confianza en los subrayados rojos de Microsoft Word aunque es de dominio público que esas correcciones automáticas no son las exactas.Errores que nos acecha.Yo tampoco escapo a ellos.
Un simple mensaje escrito con rapidez puede estigmatizar para siempre y no sólo desde el punto de vista gramatical sino que ese “simple error” deja un espacio a la duda en la consideración y respeto profesional.
No vale como escudo aquel refrán que dice que al mejor de los escribanos se le va un borrón. Hay que evitarlo. Porque lo que sí sucede es que después lo que perdura en la memoria es, justamente, el borrón y no la excelencia del resto del texto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
